MERCEDES SPRINTER

En esta ocasión, se vamos a hablaros de la preparación de una furgoneta muy especial: la de un club ciclista gallego.

Esto condicionó que tanto el mobiliario, como las instalaciones, estuviesen pensadas para garantizar la comodidad de los ciclistas y para que además los mecánicos puedan realizar su trabajo como si estuviesen en un taller.

Necesitaban dos bancos situados en los laterales del vehículo, con hueco interior donde poder colocar diversos objetos, y que también sirvieran como camillas de masajes.

Dispone también de un mueble donde se instala una nevera, una lavadora donde poder lavar el equipamiento, así como una máquina para fabricar hielo.

Las comodidades no acaban ahí, ya que también dispone de cafetera, sandwichera, microondas… Fue un gran reto conseguir la energía necesaria para que todos estos elementos funcionasen correctamente. De ello se encarga un sistema eléctrico a 12 voltios alimentado por dos baterías AGM de 225 AH cada una, combinado con un inversor capaz de hacer funcionar los electrodomésticos que necesitan de 230 voltios.

No falta tampoco un compresor con su correspondiente calderín que permita hinchar las ruedas, secar las bicicletas…

Y no nos podíamos olvidar a la hora de hacer esta preparación, de la otra finalidad de este vehículo, que es el traslado de los ciclistas, sus bicicletas y su material, de una etapa/carrera a otra. Para ello había que dejar el suficiente espacio donde poder colgar las bicicletas con todas las garantías de seguridad.

La habitabilidad exterior también se ha mimado mucho. Dispone de un toldo de gran longitud dotado de iluminación para poder seguir trabajando y que la iluminación no sea un problema.

Además, para las puertas traseras se fabricó un toldo específico para crear otra zona de trabajo con iluminación, alimentación eléctrica, aire a presión… aumentando así el espacio de trabajo.