Este puente de la constitución lo hemos empleado para conocer lugares que, no por cercanos, carecen de un gran atractivo para viajar en nuestras furgonetas camper. Muy al contrario, suponen un destino perfecto para nuestra afición.

Con salida el jueves, y a sabiendas de que las predicciones eran que lloveria todo el día, preferimos rodar y hacer kilómetros, yendo al punto mas lejano de nuestra ruta para luego ir acercandonos poco a poco. Este primer punto de nuestro destino fue el lago de Sanabria,un paraje increible para todo aquel que le guste la naturaleza, el senderismo o simplemente la buena gastronomía. Tampoco le podemos poner ningún pero al vinito de Toro… :)

No podemos olvidar una visita nocturna a Puebla de Sanabria, totalmente magica y fantasmal bajo la llovizna y las luces anaranjadas que iluminan la zona mas antigua del pueblo.

Decidimos seguir camino al dia siguiente con destino a BraganÇa, pero siguiendo una carretera secundaria que cruza la sierra de la culebra. La decision se demostró muy acertada, ya que tras dejar atras la niebla de los primeros kilómetros, descubrimos un paisaje de lomas y pinares que se perdia en la distancia. Ya en Portugal, se suman al conjunto olivares que dan todavia mas riqueza al paisaje.

Visita obligada a BraganÇa, seguimos carretera por Portugal rumbo a Chaves. Carretera en perfecto estado y con un trazado increíble, cruzando una montaña tras otra a traves del parque natural de Montesinhos. Se disfruta mucho de la conduccion en estos tramos, ya que las carreteras tienen muy poco trafico y a cada vuelta del camino el paisaje cambia.

Chaves merece una visita detallada por su pasado histórico  y del que son testigos cada callejuela y por supuesto los restos de su castillo,iglesia,etc.

Desde Chaves tomamos camino con destino a Montalegre, por una carretera todavia en proceso de mejora y que no es recomendable por su firme en mal estado y su mala señalización, con la intencion de cruzar a España por Xinzo de Limia en vez de por el habitual paso de Verin.

Nos encontrarnos con otros compañeros y juntos hacer la ruta de la Ribeira Sacra, la guinda perfecta a este viaje por las joyas cercanas. Tras el feliz encuentro, y pasar unas buenas horas entre amigos, muchas risas y buena cena improvisada, hacemos noche en Allariz, ya sin tiempo para visitas del casco antiguo pero que seguro formara parte de otra ruta próxima.

Bien asesorados, encaminamos nuestras furgonetas camper en direccion al monasterio de San Pedro de Rocas, con la intención de hacer un trazado circular de nuestra ruta, empezando en este monasterio y recorriendo la Ribeira Sacra hasta terminar en Monforte de Lemos, para luego regresar por la carretera de Los Peares, ya que en el camino de vuelta se va por el carril mas cercano al rio.

Si el monasterio en si impresiona por su antiguedad y austeridad, las carreteras por las que se accede son sencillamente increíbles y nos muestran toda la belleza de la Galicia interior. Buen asfalto, buen trazado e inmejorable paisaje. Unicamente hay que ir muy atentos por su estrechez.

Tras la visita de los otros dos principales monasterios (San Esteban y Santa Cristina) además de los numerosos miradores que (muy bien señalizados por cierto) salpican la ruta, acabamos pasando la ultima noche en Parada de Sil, donde el frio y la tremenda humedad, nos permiten poner a prueba las calefacciones de nuestras furgonetas, que aun siendo distintos sistemas, demuestran su sobrada eficacia.

Al día siguiente arrancamos no muy temprano y con bastante precaución durante los primeros kilómetros, ya que la tremenda helada caida durante la noche ha dejado el paisaje y la carretera con una fina capa de hielo.

La ultima parada de nuestro viaje en tierras de la Ribeira Sacra la vamos a hacer en la ribera de rio Mao,para conocer las pasarelas que sobre las escarpadas orillas del mismo han colocado.Partiendo de la Fábrica de luz (antigua central electrica hoy reconvertida en albergue) se extiende durante kilómetro y medio y nos permiten disfrutar de unos sitios que de otra manera seria imposible por su inaccesibilidad. Ascendiendo y descendiendo sobre el empinado cauce del rio, nos dejan ver las entrañas del bosque.

Con la llegada a Monforte y tras una buena comida en una pulperia local, se empieza a notar la tristeza por la proximidad del final de este fantástico y muy bien aprovechado puente.

Emprendemos regreso por la ya citada carretera de Los Peares disfrutando de su paisaje y con una punzada de nostalgia por la inexorable vuelta a la rutina. Comienza nuestro camino de vuelta….

Muy acertada resulto la elección de la fecha para este viaje, ya que los bosques cubiertos de manto ocre del otoño fueron un espectaculo inigualable.

Por ultimo, y para los que andan un poco despistados, nuestra particular receta para la felicidad: Buena compañía, buena ruta y buena camper.