Ciclope Camper: la vida camper te da estas vistasParecía que sería un fin de semana cualquiera, de esos que cuando terminan no dejan ningún poso, ningun recuerdo.De esos que desaparecen de nuestra memoria como si nunca hubiesen existido.

Eran las 4 de la tarde del viernes y el teléfono seguía en silencio. Ningún plan atractivo a la vista, ninguna propuesta interesante y la verdad es que yo tampoco tenía muchas ideas que me ilusionasen.Y eso que anunciaban buen tiempo, un sol radiante pero no abrasador como corresponde a un dia del mes de abril en nuestra tierra.

Ya a mediodia habia detectado que a mis dos hijos les hacia mucha falta un cambio de aires. Se peleaban por tonterias un y otra vez, como hacen los niños cuando ya pesa sobre ellos ese ambiente enrrarecido que se crea despues de toda la semana de trabajo,prisas,tensiones y colegio.

Todo pintaba asi de mal hasta que sono el teléfono…

Era mi amigo Poto, compañero de aventuras&desventuras, y me comentaba que le apetecia mover un poco la autocaravana, que habia que aprovechar el buen tiempo y que el y su hermano Juan estaban decididos a salir con ella por ahí.Inmediatamente mi cerebro empezó a segregar endorfinas: ¡Una escapada furgonetera!

Como hacia varios fines de semana que no nos reuníamos, el mal tiempo persistente y los absurdos compromisos nos habian mantenido aletargados y había llegado a olvidar que disponia del arma antiaburrimiento total, una  herramienta contra el estres mas eficaz que el psicoanalisis y el balneario juntos. Y además mucho mas barato…

Tambien se apuntaban el resto de la panda: Mª Jose y Marcos, Nico, Emiliano, Cesar, Chisco….

Todos buena gente, los  ratos divertidos estan asegurados cuando estamos todos juntos. Solo falta decidir a donde vamos y empieza la diversión.

Viernes por la noche. Una playa perdida cerca de Muros. Somos los primeros en llegar. El sol esta ya bastante bajo, queda media hora de buena luz y me siento ya inmensamente relajado con el viaje, el paisaje durante el camino te masajea el cerebro recordandote que el mundo no se acaba en lo que tienes ante tus ojos diariamente. Noto que mi mujer piensa lo mismo, se rie por todo y eso me gusta.

Tambien los mayores habiamos tenido esa semana nuestra racion de tensiones. Creo que me entendéis. A todos nos ocurre lo mismo y esta claro que no es culpa de nadie. Somos usuarios de este mundo pero no lo hemos inventado. Está todavia en construcción y faltan muchas detalles por pulir.

Pero ¿quién se acuerda de eso ahora? Yo no desde luego.

La tristeza es muy contagiosa, pero…¿que me decis de la felicidad ?. ¿no se disfruta todo mucho mas cuando todo el mundo que te rodea esta con buenas sensaciones?

Oigo un ruido y veo acecarse por el camino una autocaravana, ya llegan demás. Todavia se me hace raro no verlos montados en una T-3 de la antigua policia  alemana, preparada por Ciclope Camper, con la sirena puesta como tuvieron durante años (que recuerdos…).Pero esa es otra historia.

Nos abrazamos y esperamos a los demás,los niños corren y gritan pero se que el lugar no tiene ningún peligro por lo que la escena en lugar de ponerme tenso me hace reir. Poco a poco van llegando el resto. Organizamos el campamento y empiezan a aparecer unas cervecitas en las manos. Incluso hay alguno que ya esta sentado y tiene una bolsa de patatas fritas ante el, de la que se va sirviendo sin prisa y alguien dice: ¡¡¡ya esta el “marques”!!! 

Cae la noche y nos envuelve la humedad del mar y el ruido de las olas. Se nota un poco de frio pero se esta tan bien que apetece que nunca llegue el dia siguiente. Solo alguna friolera aparece envuelta en una manta,menos mal que la manta es grande pronto tendra que envolver a dos. Sobre la mesa y en fila india estan los licores, lo justo para exorcizar a los demonios internos con la tranquilidad de saber que nadie va a tener que conducir despues.

Se hacen dos grupos, unos optan por el baño nocturno (la playa esta tan cerca que vemos como se meten en el agua ) y los mas dormilones por la cama. Dormiremos acunados por el ruido de las olas. Hay que descansar bien, las gaviotas haran de despertador y aprovecharemos a tope el fin de semana que nos queda por delante.

Si, ya se que el lunes volveremos a la rutina, pero entretanto habrá que cargar bien las pilas para que la semana se haga mas corta y el proximo fin de de semana quien sabe…con un poco de suerte estaremos en otro escenario y tal vez haya mas de lo mismo.

¡Los fines de semana camper son así!